En el Parque de A Malata, en Ferrol, nació una idea con un objetivo muy claro: convertir los días de verano en una experiencia más agradable, activa y memorable para las familias. No se trataba solo de incorporar agua a un parque urbano, sino de crear un espacio donde juego, naturaleza y convivencia se unieran en un mismo lugar.
La inspiración partió de la propia identidad de la ciudad. Ferrol mantiene una relación profunda con el mar, con su historia y con su paisaje. A partir de esa conexión, Vortex desarrolló una propuesta de ocio acuático inspirada en el universo marino para ofrecer una experiencia lúdica, accesible e inclusiva.
El resultado es mucho más que una zona de juego con agua. Es un espacio pensado para refrescar, reunir a las familias y dar una nueva vida al parque. Un proyecto que demuestra cómo una instalación acuática bien diseñada puede reforzar el valor del espacio público y convertirlo en un punto de encuentro para vecinos y visitantes.
¿Qué es un parque de agua sin profundidad?
Un parque de agua sin profundidad es una zona de juego acuático en superficie, sin vaso de baño, donde el agua es el centro de la experiencia. A través de chorros, efectos dinámicos, cubos, nieblas y elementos interactivos, se crea un entorno que invita al movimiento, la exploración y la interacción social.
Este tipo de solución responde muy bien a las necesidades actuales de ayuntamientos, estudios de arquitectura e ingenierías, porque permite revitalizar espacios exteriores y añadir valor social a parques y plazas con una propuesta atractiva para las familias.
¿Por qué interesa cada vez más a ciudades, hoteles, campings y resorts?
Porque responde a varias necesidades que hoy son prioritarias:
- Refresco y confort climático en verano.
- Accesibilidad e inclusión para diferentes edades y capacidades.
- Activación del espacio público o del activo turístico.
- Mayor atractivo para familias y visitantes.
- Posibilidad de crear experiencias memorables sin recurrir a una piscina convencional.
En el ámbito municipal, esto significa mejorar la experiencia urbana y reforzar el uso de parques y zonas verdes. En el ámbito hotelero y turístico, supone una oportunidad para diferenciar la propuesta de valor, aumentar el atractivo familiar y mejorar la experiencia del huésped.
¿Qué valoran realmente arquitectos, urbanistas y decisores municipales?
Cuando se estudia una instalación de este tipo, la decisión no se toma solo por su imagen. Lo que realmente importa es si el proyecto será capaz de integrar diseño, seguridad, durabilidad, mantenimiento razonable, accesibilidad y capacidad de uso real.
En otras palabras, no basta con que el espacio llame la atención. Tiene que funcionar bien, resistir el paso del tiempo, integrarse en el entorno y generar una experiencia positiva para la ciudadanía.
Un proyecto inspirado en el mar y en la identidad de Ferrol
El Parque de Agua de A Malata nace de una idea sencilla pero potente: si Ferrol está tan ligada al mar, ese vínculo también podía convertirse en la base conceptual de una nueva experiencia de ocio urbano.
Desde esa visión, Vortex desarrolló un espacio donde el agua actúa como elemento de juego y también como lenguaje de diseño. Las formas, los recorridos y la ambientación evocan el movimiento de las olas, la vida marina y el espíritu de exploración. La gran ballena integrada en el proyecto resume perfectamente esa intención: no se trata solo de instalar juegos acuáticos, sino de crear un relato visual y emocional conectado con el lugar.
Un espacio pensado para descubrir, compartir y permanecer
Uno de los principales aciertos del proyecto es su enfoque de uso. La instalación está concebida como un punto de encuentro para familias, vecinos y visitantes. Un lugar para refrescarse, jugar, quedarse y volver.
Esa dimensión social es clave en el espacio público actual. Las familias no buscan únicamente equipamientos, sino experiencias que merezcan la pena. En A Malata, los chorros, los efectos interactivos y la composición del conjunto invitan a descubrir el espacio en movimiento, favoreciendo un juego libre, dinámico y compartido.
Entre todos los elementos acuáticos que componen este espacio, destacan algunos que evocan ese diseño marinero que tanto caracteriza al municipio, como pueden ser Sea Silhouette whale, y Sail Twirl Nº1. El primero tiene una forma de ballena que logra llamar la atención de tanto pequeños como adultos. Por su parte, Sail Twirl Nº1 simula a una vela de barco. Este juego crea un efecto de agua en espiral gracias a su esfera giratoria sin fricción y fácil de manipular. También cuenta con varios Tube Nº1 que permiten lanzarse agua entre sí, promoviendo la interacción entre los usuarios. Otro elemento que no deja a nadie indiferente es el Twinsplash. Una solución acuática que fomenta el juego colaborativo y lanzará agua a los usuarios cuando menos se lo esperen. Ideal para refrescar el espacio y a todos los que estén cerca.
Todos estos tipos de elementos acuáticos hace que cada visita pueda vivirse de forma distinta y que el parque mantenga su capacidad de atraer durante toda la temporada.
Detrás del resultado visible existe un importante trabajo técnico. En una instalación de este tipo, la calidad final depende de decisiones relacionadas con la selección de juegos, la distribución de caudales, los sistemas hidráulicos, la lógica de uso, la resistencia de los materiales y la facilidad de mantenimiento.
En Ferrol, Vortex desarrolló una solución adaptada a las necesidades de un parque urbano moderno, trabajando tanto la parte conceptual como la técnica. Eso incluye los juegos, la tecnología necesaria para su funcionamiento y los criterios que permiten garantizar una instalación segura, duradera y preparada para un uso intensivo.
Aspectos como la resistencia a la corrosión, la robustez de los materiales o la calidad de los acabados, son factores que condicionan la fiabilidad de la instalación, la percepción ciudadana del espacio y su comportamiento a largo plazo.
Lo más interesante del Parque de Agua de A Malata es que supera la idea de una simple zona infantil con chorros. Es una intervención que ayuda a redefinir la experiencia del parque: refresca, activa, atrae y crea recuerdos, pero también refuerza la identidad local y la calidad del espacio público.
Ese es precisamente uno de los grandes retos que tienen hoy muchos municipios y destinos turísticos en España: crear espacios que combinen valor social, atractivo familiar, diseño contemporáneo y viabilidad técnica.
En ese sentido, el proyecto de Ferrol muestra muy bien cómo una instalación acuática puede convertirse en una herramienta de transformación urbana. Y también cómo Vortex aporta algo más que producto: aporta criterio de diseño, capacidad técnica y una visión global del proyecto.
Si quieres que tu municipio cuente con una instalación acuática así, contacta sin ningún tipo de compromiso con nuestro equipo de profesionales.
Preguntas frecuentes
Porque permite ofrecer refresco, juego e interacción social en verano sin necesidad de construir una piscina convencional. Además, mejora el atractivo del parque y activa su uso familiar.
Aporta diferenciación, coherencia con el entorno y una conexión emocional más fuerte con la ciudadanía. Cuando el diseño dialoga con el lugar, el proyecto resulta más memorable.
Sí. Bien diseñado, un parque de agua sin profundidad puede ofrecer experiencias adaptadas a diferentes intensidades de juego y favorecer el disfrute compartido entre infancia y acompañantes.
Debe valorar la integración urbana, la accesibilidad, la durabilidad de los materiales, la tecnología de gestión del agua, la facilidad de mantenimiento y la capacidad del proyecto para generar uso real del espacio.
La combinación de diseño experiencial, personalización temática, ingeniería especializada, materiales duraderos y sistemas de gestión del agua orientados a un funcionamiento fiable y sostenible.
