La Vall d’Uixó vuelve a confiar en Vortex e instala un refugio climático

La Vall d’Uixó vuelve a confiar en Vortex e instala un refugio climático

Las ciudades españolas se enfrentan a un reto cada vez más visible: cómo hacer que plazas, calles y zonas de paso sean más habitables durante los meses de calor. En ese contexto, los refugios climáticos han dejado de ser una idea teórica para convertirse en una herramienta real de urbanismo, salud pública y mejora del espacio público.

La Vall d’Uixó es un buen ejemplo de ello. El municipio ya contaba con un Splashpad® de Vortex junto al parque de la Media Luna, una instalación de unos 200 m² que había generado una experiencia muy positiva para las familias y un alivio frente al calor estival. A partir de ese precedente, el ayuntamiento dio un paso más con la peatonalización de una calle céntrica y la incorporación de un nuevo refugio climático pensado para refrescar, activar el espacio urbano y reducir al mínimo la gestión técnica.

El resultado es una intervención que combina agua, juego, vegetación y drenaje sostenible en una misma solución urbana.

La nueva incorporación de un refugio climático urbano de Vortex

La Vall d’Uixó ha incorporado un refugio climático urbano en una calle céntrica peatonalizada para ofrecer refresco, juego y confort térmico.

La instalación funciona con un pulsador hidráulico mecánico que activa durante uno o dos minutos varios juegos de bajo caudal. El agua recogida se conduce a un sistema urbano de drenaje sostenible (SUDS), donde se aprovecha para el riego de una zona vegetal próxima.

¿Qué resuelve este proyecto para un ayuntamiento?

  • Reduce el estrés térmico en una zona urbana de tránsito.
  • Mejora la estancia y la socialización en el centro.
  • Activa el espacio público sin grandes infraestructuras.
  • Minimiza el mantenimiento al no requerir bombeo ni filtración.
  • Refuerza una estrategia de adaptación climática.

¿Qué hace especial el caso de La Vall d’Uixó?

Que integra peatonalización, refresco urbano, juego, vegetación y segunda vida del agua en una sola intervención.

¿Qué es un refugio climático urbano?

Un refugio climático urbano es un espacio diseñado para reducir el impacto del calor sobre la población, especialmente en calles, plazas y entornos con mucho pavimento y poca sombra. Puede combinar vegetación, agua, sombra y zonas de estancia para mejorar el confort térmico y la calidad de uso del espacio público.

Cuando incorpora agua de forma segura y controlada, además de refrescar, también favorece la permanencia, el encuentro social y el uso cotidiano por parte de familias, infancia y ciudadanía en general.

¿Por qué este tipo de proyectos gana peso en España?

Las olas de calor, el efecto isla de calor urbana y la necesidad de hacer ciudades más habitables ya forman parte del día a día de muchos municipios. Por eso, ayuntamientos, arquitectos urbanistas e ingenierías, buscan soluciones que no solo transformen la imagen del espacio público, sino también su comportamiento climático y su valor social.

¿Qué son los SUDS y por qué importan?

Los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) permiten gestionar el agua de forma más eficiente y compatible con el ciclo natural. En proyectos urbanos como este, ayudan a que el agua recogida no se desperdicie, sino que pueda tener una segunda vida, por ejemplo, en el riego de vegetación.

Ese enfoque aporta una capa adicional de sostenibilidad y refuerza la lógica de economía circular aplicada al diseño urbano.

Conoce el proyecto más a fondo

La Vall d’Uixó ya conocía el valor de este tipo de espacios gracias al Splashpad® de Vortex ubicado junto al parque de la Media Luna. Esa instalación previa había demostrado que una solución de juego acuático sin profundidad podía aportar bienestar, uso ciudadano y una experiencia muy positiva para las familias en verano.

Con esa experiencia como referencia, el ayuntamiento impulsó la peatonalización de una calle céntrica con el objetivo de crear un nuevo espacio de encuentro y socialización. Dentro de esa actuación, Vortex incorporó un refugio climático capaz de responder a una necesidad muy concreta: aliviar el calor en un punto de tránsito y estancia sin introducir una carga operativa compleja para el municipio.

¿Cómo funciona la instalación?

La solución se activa mediante un pulsador hidráulico push button activador. Al pulsarlo mecánicamente, y siempre dentro del horario que define el ayuntamiento, el activador —que además actúa como sumidero central— distribuye el agua hacia los distintos juegos.

El sistema entra en funcionamiento durante uno o dos minutos, lo que permite refrescar y jugar sin necesidad de un uso continuo. Este modelo bajo demanda ayuda a controlar el consumo de agua, simplifica la operación y convierte la activación en parte de la propia experiencia de uso.

Además, la instalación ha sido concebida para minimizar al máximo el mantenimiento y la gestión. No dispone de equipos de bombeo, filtración o sistemas complejos de operación, lo que facilita su viabilidad a largo plazo para la administración local.

Una solución sostenible también en la salida del agua

Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es que el agua recogida por el sumidero no se pierde sin más. Se conduce hacia unos SUDS para ser utilizada posteriormente en el riego de una zona de vegetación.

Esto convierte la intervención en algo más que una zona de refresco. El agua pasa a formar parte de una estrategia urbana más amplia, donde confort térmico, vegetación y gestión responsable del recurso se integran en una misma lógica de proyecto.

¿Con qué elementos acuáticos cuenta?

El refugio climático ha sido diseñado con juegos de bajo caudal que combinan pulverización y chorro de agua de forma muy controlada. La composición incorpora dos Refresh nº1, un Sprayloop, un Silhouette nº5 y dos Spraylink Jet.

Esta selección permite generar una experiencia lúdica y refrescante sin grandes consumos ni una infraestructura pesada. A ello se suman zonas de vegetación, sombra, descanso y juego infantil, que completan el valor del espacio y lo convierten en un entorno más amable y habitable.

Esa es una de las claves del proyecto: no se trata solo de instalar agua en la calle, sino de crear una escena urbana más completa, capaz de dinamizar el centro, mejorar la estancia y reforzar la identidad del espacio público.

El proyecto de La Vall d’Uixó aporta beneficios muy claros para la administración local:

  1. Reduce el estrés térmico. Actúa en un punto céntrico y de tránsito donde el confort climático influye directamente en la calidad de uso del espacio.
  2. Dinamiza el entorno urbano. Favorece la permanencia, la convivencia y la presencia de familias, generando un espacio más vivo y atractivo.
  3. Revaloriza la peatonalización. La calle deja de ser solo un eje de paso para convertirse en un lugar de estancia y socialización.
  4. Minimiza la carga operativa. La ausencia de bombeo, filtración y sistemas complejos reduce mantenimiento y facilita la gestión municipal.
  5. Refuerza la adaptación climática. Ofrece una respuesta útil, visible y replicable frente al exceso de calor en el espacio urbano.

La acogida ciudadana del proyecto ha sido excelente, lo que confirma algo clave en urbanismo: cuando una intervención mejora de verdad la experiencia cotidiana de las personas, el espacio público gana valor social y funcional.

En conclusión, la experiencia de La Vall d’Uixó demuestra que los refugios climáticos pueden ser una respuesta concreta a varios retos urbanos al mismo tiempo: calor, falta de espacios de estancia, necesidad de dinamización y búsqueda de soluciones sostenibles y viables para la administración.

Cuando agua, vegetación y urbanismo trabajan de forma integrada, el resultado no es solo un espacio más fresco, sino una ciudad más habitable.

Si quieres que tu municipio cuente con un refugio climático como este, contacta sin ningún tipo de compromiso con nuestro equipo de profesionales.

Preguntas frecuentes

El refugio climático no solo refresca visualmente, sino que permite interacción, juego y uso activo del espacio público.

Porque ayudan a combatir el calor, dinamizan calles y plazas y puede hacerlo con una operativa muy contenida.

Sí. El agua recogida se conduce a un sistema SUDS para aprovecharla en el riego de vegetación.

Que se activa de forma mecánica, bajo demanda y dentro del horario establecido por el ayuntamiento.

No. En este caso, la instalación está pensada para reducir al máximo la gestión, ya que no dispone de bombeo ni filtración.

¿Tienes un proyecto y te estás planteando incluir un parque de agua o fuente lúdica?

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